Lorenza es una jovencita que está casada (a la fuerza) con Cañizares, viejo adinerado. Con ellos vive Cristina, la criada. Cañizares es un viejo muy celoso, que no permite que nadie entre en su casa ni Lorenza salga de ella, por temor a que conozca lo que él no puede darle. Sexualmente, se entiende. Hasta que aparece Ortigosa, alcahueta, que determina traer un galán y, con la ayuda de Cristina, hacer que Lorenza tenga un contacto sexual con el mozo, sin que el viejo se entere. El hecho se consuma y hacen salir al galán sin que el viejo se entere. La aparición de unos vecinos pone paz en la casa, habiendo satisfecho cada uno sus necesidades.
